Con un marco de público imponente, el Festival Nacional de Folklore transita sus «Nueve Lunas» consolidando a Punilla como el epicentro cultural del país. La mezcla de tradición y nuevas expresiones marca el ritmo de esta 66ª edición.
COSQUÍN – Bajo el cielo estrellado de Punilla, la 66ª edición del Festival Nacional de Folklore de Cosquín ha comenzado a desandar sus noches más intensas. Desde el pasado sábado 24 de enero, la Plaza Próspero Molina se convirtió una vez más en el «Grito de América», atrayendo a miles de turistas y vecinos que colman no solo el anfiteatro, sino también las peñas y balnearios de la ciudad.
Una apertura con sello propio
La jornada inaugural estuvo marcada por el tradicional «¡Aquí Cosquín!», el despliegue del Ballet Camin y un emotivo homenaje a los pioneros del festival. En lo que va de esta edición 2026, el escenario Atahualpa Yupanqui ha sido testigo de momentos memorables, destacando la vigencia de figuras como Abel Pintos y la calidez de La Sole, quienes reafirmaron su romance con el público local.
El color de las calles
Más allá del escenario principal, el Portal de Punilla pudo recorrer la Feria de Artesanías y las peñas callejeras, donde el pulso del festival se siente con mayor fuerza. La ocupación hotelera en Cosquín y localidades vecinas como Santa María de Punilla y Bialet Massé roza el 95%, confirmando que el festival sigue siendo el principal motor económico y turístico de la región durante la temporada estival.
Lo que vendrá
El festival continuará hasta el próximo domingo 1 de febrero. Para las noches restantes, se espera la presentación de grandes referentes y el esperado cruce generacional con artistas que están refrescando el género.
Quienes deseen asistir a las últimas lunas pueden adquirir sus tickets a través de los puntos de venta oficiales o consultar la programación completa en el sitio de Aquí Cosquín.
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