Un intenso temporal desató una crecida del Río San Antonio que alcanzó los 7 metros, generando corte de vados, anegamientos, caída de árboles y la suspensión de actividades en balnearios. La ciudad trabaja hoy en la limpieza y restablecimiento de la normalidad.
Durante la madrugada de ayer, las fuertes lluvias provocaron que el río San Antonio se elevara de forma abrupta. Según informó la Dirección de Seguridad VCP, el pico llegó a los 7 metros en la zona de Cuesta Blanca, con un ingreso del agua cerca de las 2 a.m. del domingo.
Las consecuencias se hicieron sentir de inmediato: los vados del balneario El Fantasio y de Playas de Oro fueron cerrados preventivamente. Se registraron anegamientos en calles de tierra, caída de árboles y ramas, y obstrucción de desagües en varios barrios. Equipos municipales trabajan en el retiro de escombros, limpieza de desagües y restauración de espacios públicos.

En el centro de la ciudad, la creciente también elevó el nivel del río a más de 5 metros, generando alarma entre vecinos y turistas. El operativo municipal y de Defensa Civil se activó durante toda la madrugada para prevenir riesgos, cortar accesos peligrosos y evacuar en caso de ser necesario.
Aunque la situación generó inconvenientes — calles anegadas, vados cerrados y cortes de tránsito — las autoridades municipales indicaron que no se informó de personas evacuadas por el momento, y que se están realizando tareas de despeje para restablecer la normalidad.
El episodio ocurre en un contexto de alerta hídrica y tras recientes precipitaciones que habían ya generado recargas en los ríos de la cuenca.




















